• Saber hacer para hacer saber

    Nuestras capacidades más humanas no caben en un algoritmo. Frente a la automatización en marcha, reivindico el oficio del artista: una forma de mirar, comprender y decidir que trenza razón y sensibilidad para construir sentido.

  • Haz lo que te dé la gana, pero hazlo

    El futuro nos juzgará por lo que hagamos y no por lo que querríamos haber hecho. Te puedo asegurar que hay muchas formas de dedicarse a esto. Basta con echar un vistazo a la historia para encontrar ejemplos de artistas que han pintado carteles, que han conducido taxis, que han expuesto en bares y que han tenido una idea genial para una pieza mientras llevaban a su crío con fiebre al centro de salud. 

  • Más allá del desierto

    Concebir una imagen del mundo sugiere una cierta ilusión de dominio sobre el mismo. Por ese motivo, la tarea de representarlo se le encargó a los artistas durante siglos.

  • Dólmenes, menhires y paisajes futuros

    Los dólmenes y los menhires fueron el primer gesto estético sobre el territorio, definiendo el origen común de la escultura, la arquitectura y el diseño, y también una herencia que nos sirve como herramienta para diseñar el paisaje futuro