• Del método a la manera

    El método se presenta hoy como una secuencia de pasos que cualquiera puede recorrer para alcanzar un fin previsto. En un mundo que acelera hacia la abstracción, cultivar la concreción de la manera es una señal de sensatez.

  • Saber hacer para hacer saber

    Nuestras capacidades más humanas no caben en un algoritmo. Frente a la automatización en marcha, reivindico el oficio del artista: una forma de mirar, comprender y decidir que trenza razón y sensibilidad para construir sentido.

  • El tacto como consecuencia

    En un presente saturado de imágenes y distorsiones generadas por la IA, lo háptico empieza a recobrar peso. No como reacción, sino como una consecuencia orgánica. ¿Podría ser esta la vía de escape a nuestra crisis de imaginación?