Barcelona y el misterio como refugio
Necesito misterio en mi vida. Eso es lo que le digo a mi mujer cuando buscamos una película de ciencia ficción para acabar la tarde del domingo o cuando planeo un gran paseo para sacudirme el cuerpo y liberarme de la insaciable y neurótica trituradora en la que se ha convertido la realidad en la que vivimos. Y cuando eso sucede, siempre acabo buscando entre los cabos sueltos de lo oculto el material necesario con el que trenzar alguna nueva ficción en la que encastillarme.

