• Me gusta conducir

    Conducir el Audi de mi padre es algo más que manejar un maquinote de tonelada y media. A veces pienso que al arrancar en frío el motor, se inicia una nueva conversación en diferido con él y con su generación. Como si la memoria se pudiese reescribir a partir de ese primer ralentí.

  • Montes, ríos y patrias chicas

    Los romanos solían bautizar los lugares que conquistaban con nombres ya existentes en su cultura. Al nombrar colinas y ríos con referencias a su propia espiritualidad lograban reconocerse en el territorio, legitimando así su dominio e integrando a la nueva población en la gran cosmovisión de Roma. 

  • Salir de la ciudad caminando

    Es difícil poner palabras a la desbordante necesidad de salir de la ciudad caminando, al arrebato de ir hacia los límites, a la transverberante llamada a afuerarse.

  • Una ciudad que suspira

    Dice Rem Koolhaas que nuestro modelo de vida en la ciudad está pasando, conceptualmente, del trabajo al ocio, de la empresa seria a la condición de recreo. Las ciudades ya no se planifican para ser vividas sino que se diseñan para ser consumidas y en este proceso de homogeneización, el paisaje sonoro también ha perdido profundidad, calidez y memoria.