Refugio mínimo para lugar limítrofe

Carbón sobre remos de madera de pino, cuchillo de hierro
180 x 120 x 45 cm
2014

Los refugios nunca constituyen un hogar, son construcciones humanas a escala desde las que observar el exterior con cierta ilusión de seguridad. La pieza se basa en un trípode, estructura mínima posible como refugio, construido con dos remos y un cuchillo. Los remos son de madera de pino, inusual e inútil material para ese propósito, pero que sirven como objeto poético por su evidente relación con la muerte y el paisaje gallego. El cuchillo continúa esa misma senda retórica potenciando además lo precario del equilibrio y el carácter falsamente defensivo de la construcción.

Proyecto financiado por Ayudas Creación Injuve
Obra adquirida por Colección DKV