Pongo mi pie desnudo en el umbral

Grafito y aceite sobre madera, hierro, cordón y latón
190 x 190 x 190 cm
2020

El espacio está atravesado por una línea de latón en el suelo. Esta línea es una línea norte-sur. Un meridiano, como el que se ve en algunas catedrales. O lo que es lo mismo, una colección de mediodías solares. Sobre esta línea se sitúa Pongo mi pie desnudo. Un cobijo amenazante, una arquitectura mínima, un dibujo en tres dimensiones y una puerta que enmarca un umbral, constituyendo un dentro-fuera formal perenne e irresoluble.