Nada, quietud, olas

Madera de iroco, mármol blanco de Macael
440 x 1000 x 40 cm
2016

Decidí construir un varadero esencial, utilizando para ello los mínimos elementos posibles y eliminando todo aquello que fuese superfluo. Cada una de las tres estructuras de la pieza consta de dos vigas paralelas apoyadas sobre otra transversal que actúa como altar y generadora de desnivel. La escala de cada estructura es ligeramente superior a la humana pero deliberadamente inferior a la naval. El trío de estructuras que conforma la pieza incide en la idea de repetición asociada a lo ritual. Las tres estructuras de madera de iroco, se completan con tres placas de mármol blanco de Macael grabadas con tres palabras —nada, quietud y olas— en referencia a un verso del poema Mares de Juan Ramón Jiménez.