La distancia cansada, la amenaza velada

Madera de pino carbonizada; pastel, grafito, betún y barniz sobre papel; carbón en polvo sobre madera de pino, plomo
100 x 70 x 20 cm
2013

Este trabajo plantea una escena narrada de forma fragmentada y, a su vez, toma mi cuerpo como escala: el límite superior de la instalación coincide con mi altura y el paisaje dibujado con mis ojos. De la misma forma, un pesado y dúctil cuchillo de plomo reposa oblicuo a la altura a la que yo lo empuñaría, señalando una garganta desnuda. Por último, una nota de papel plegado queda atrapada bajo un tablero de pino carbonizado.